
Las células que conforman los microentornos o nichos donde se alojan las células troncales (comúnmente conocidas como células madre) precursoras de los gametos femeninos en Drosophila melanogaster adaptan su funcionamiento para optimizar la producción de óvulos. Estas son las conclusiones alcanzadas por un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha sido publicado en la revista PLoS Biology. El trabajo demuestra que la producción de gametos en el ovario de esta especie depende de una cascada de señalización entre al menos tres tipos celulares presentes en el nicho: las células ‘cap’, las células escolta y las células troncales de la línea germinal (GSC), de las que proceden, en última instancia, los gametos.

