
Investigadores del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) han demostrado por primera vez que la neuroinflamación producida por el consumo crónico de alcohol causa alteraciones en la mielina, una sustancia del sistema nervioso responsable de la transmisión de impulsos nerviosos a lo largo de las neuronas. La pérdida o daño de mielina causa alteraciones como el retraso de los impulsos nerviosos y otras alteraciones asociadas. Un equipo de científicos del CIPF ha descrito por primera vez cómo el consumo crónico de alcohol disgrega la vaina de mielina que recubre los axones de las neuronas, y que la neuroinflamación o inflamación en el cerebro causada por el etanol participa en estas alteraciones de la mielina. Por su relevancia científica, la revista Glia ha destacado el artículo en la portada de su último número.

