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La Unión Europea ha estrenado el sistema de navegación por satélite EGNOS para la aviación, el paso previo al lanzamiento del sistema Galileo, la alternativa al GPS de Estados Unidos que impera en el mercado. Este nuevo servicio ayudará a reducir los retrasos y anulaciones de vuelos y permitirá economizar combustible, al facilitar la planificación de trayectos más cortos, con la consiguiente reducción de emisiones de CO2. Además, los aeropuertos podrán aumentar su capacidad global y bajar sus costes de explotación, según explicó la Comisión Europea en un comunicado.
El comisario europeo de Industria, Antonio Tajani, también ha explicado que su aplicación en la navegación aérea reducirá los riesgos de seguridad, al facilitar los acercamientos de precisión incluso en caso de condiciones meteorológicas adversas. La señal es gratuita y sólo requiere un receptor a bordo, sin necesidad de una estructura terrestre.
Los aeropuertos más pequeños y medianos son los que más partido podrán sacar del sistema, que permitirá a las aeronaves aterrizar en condiciones de visibilidad restringidas, sin necesidad de recurrir a tecnologías más caras. Para poder hacer uso de él, los aviones tendrán que dotarse de un equipo receptor específico y los aeropuertos deberán disponer de procedimientos de aproximación adaptados a sus pistas de aterrizaje.


