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Han pasado más de treinta años desde que el investigador norteamericano Judah Folkman descubriera que a través del proceso conocido como angiogénesis se crean nuevos vasos sanguíneos que permiten que el tumor siga creciendo. Sin embargo, hace sólo dos años que se autorizó en España bevacizumab, el primer fármaco antiangiogénico para tratar el cáncer de pulmón no microcítico. Su llegada a nuestro país ha permitido cambiar el abordaje de este tumor, situando por primera vez la supervivencia global por encima de un año en pacientes previamente no tratados. En este tiempo aproximadamente 3.000 pacientes españoles(1) han recibido el antiangiogénico.
La disponibilidad de bevacizumab en nuestro país ha representado una esperanza para muchos pacientes con cáncer de pulmón no microcítico en fase avanzada. Y es que cada año se detectan en España 20.000 nuevos casos de los que prácticamente la mitad (40%) se encuentra en esta fase en el momento de su diagnóstico. Para los oncólogos ha supuesto una nueva estrategia de tratamiento completamente distinta a la utilizada anteriormente para frenar la enfermedad. Como señala el doctor Javier de Castro, del Servicio de Oncología Médica del Hospital La Paz de Madrid, “hasta hace sólo unos cuatro años, nuestra única posibilidad de tratar a un paciente con un cáncer de pulmón avanzado se basaba en la quimioterapia, empleando un esquema de platinos y agentes de tercera generación.
Esta estrategia se administraba de forma universal a todos los enfermos sin distinciones. Hoy en día, la situación ha cambiado drásticamente y la terapia antiangiogénica basada en bevacizumab ha permitido llegar a una supervivencia de 12 meses y hasta los 14 en el caso del subgrupo de adenocarcinomas, una cifra superior a la obtenida con la terapia estándar. Un avance que ha permitido la incorporación de este medicamento en el tratamiento estándar del cáncer de pulmón no microcítico avanzado en combinación con quimioterapia”. La aprobación de bevacizumab en Europa y en España se basó en dos estudios fase III: el ensayo pivotal del grupo ECOG E4599 y el estudio AVAiL. Los resultados de ambos avalaron la eficacia de bevacizumab en combinación con quimioterapia basada en platino (con taxanos o con gemcitabina).
Con espacio propio en la práctica clínica habitual
Los beneficios de bevacizumab no sólo se han observado en ensayos clínicos con población especialmente seleccionada. De hecho, nuestro país ha jugado un papel referencial en lo que respecta al uso del antiangiogénico en condiciones de práctica clínica habitual. En concreto, el estudio SAiL contó con la participación de 43 hospitales españoles y se mantiene como el ensayo más extenso realizado en nuestro país con una terapia antiangiogénica. “La experiencia con el fármaco en el día a día avala el beneficio de añadirlo a las pautas de quimioterapia estándar. Hablamos de estudios que han probado su uso en pacientes en edad avanzada, con comorbilidades o con un estado general no tan bueno o seleccionado como los que se incluyen en un ensayo clínico”, subraya el doctor De Castro.
El mantenimiento, otro paso más
Nuevos estudios con bevacizumab continúan abriendo diferentes vías de investigación para explorar el potencial del fármaco antiangiogénico. En este sentido, el tratamiento de mantenimiento es una de las nuevas estrategias que despierta más expectativas entre los expertos. En este sentido, el estudio ATLAS reveló que el esquema de mantenimiento en primera línea combinando bevacizumab y erlotinib mejora un 39% el tiempo durante el cual la enfermedad no progresa.
“La idea es iniciar el tratamiento con el antiangiogénico en combinación con la quimioterapia durante 4 o 5 ciclos, tras este periodo y sabiendo que la quimioterapia ya no nos puede aportar más beneficio, se continua el tratamiento con bevacizumab hasta la progresión de la enfermedad”, explica el doctor De Castro. El uso de mantenimiento de bevacizumab tiene sentido porque de ese modo se consigue que el paciente continúe durante más tiempo con la vía de la angiogénesis tumoral inhibida con el consiguiente beneficio que eso supone de cara al control de la enfermedad.
Los resultados son aún más prometedores en un subgrupo de pacientes, aquellos que, según este especialista del Hospital La Paz, “denominamos largos supervivientes y que pueden representar el 20-30% del total; en ellos se puede llegar a duplicar el tiempo que viven sin que la enfermedad progrese”. Actualmente existen en marcha distintos estudios para identificar las características que permitan seleccionar a aquellos pacientes que son los mejores candidatos a recibir el tratamiento. “Si los resultados son satisfactorios, -sostiene este experto-, podríamos reforzar la elección de un abordaje individualizado adaptado a las características de cada enfermo”.
Acerca de bevacizumab
Se trata de un anticuerpo monoclonal humanizado fruto de más de 30 años de investigación y el primero de una nueva generación, los denominados antiangiogénicos. Este fármaco parte de un concepto innovador: el abordaje integral, que consiste en añadir un tratamiento antiangiogénico a la quimioterapia convencional. Si bien hasta ahora las terapias se dirigían exclusivamente contra la célula tumoral (citotóxicos), en la actualidad se tiende hacia un abordaje más completo, es decir, tratar tanto la célula tumoral como los vasos que nutren a esas células.
En la práctica clínica, añadir este tratamiento antiangiogénico a la quimioterapia convencional implica importantes beneficios: un aumento de la respuesta tumoral (elimina la vascularización tumoral inmadura); un incremento de la eficacia del tratamiento (favorece el acceso de la quimioterapia al tumor); y, utilizado hasta progresión de la enfermedad, un mejor control de la enfermedad (crecimiento tumoral y capacidad de metastatización).
Roche, cuya sede central se halla en Basilea (Suiza), es una compañía líder del sector de la salud, centrada en la investigación y con la potencia combinada de la integración farmacéutica-diagnóstica. Roche es la mayor empresa biotecnológica del mundo y tiene medicamentos auténticamente diferenciados en las áreas de oncología, virología, inflamación, metabolismo y sistema nervioso central. Roche también es el líder mundial en diagnóstico in vitro, incluido el diagnóstico histológico del cáncer, y pionero en el control de la diabetes.
La estrategia de Roche en medicina personalizada tiene como fin proporcionar medicamentos y herramientas diagnósticas que hagan posible mejoras tangibles de la salud, la calidad de vida y la esperanza de vida de los pacientes. En el año 2009 Roche, con más de 80.000 empleados en todo el mundo, invirtió casi 10.000 millones de francos suizos en investigación y desarrollo. Las ventas alcanzaron la cifra de 49.100 millones de francos suizos. Genentech (Estados Unidos) es un miembro de plena propiedad del Grupo Roche. Roche posee una participación mayoritaria en Chugai Pharmaceutical (Japón).
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Q+A-What is the status of Avastin in breast cancer? (reuters.com)
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Cancer drug used in combination with other therapies associated with increased risk of death (eurekalert.org)
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Ohio State University Reports That Ovarian Cancer Drug Bevacizumab Is Not Cost-Effective (healthinfoispower.wordpress.com)
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